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Madonna: Dios salve a la reina

Publicado: 2012-02-14

Por Sergio Paz Murga

Su más reciente presentación en el medio tiempo del SuperBowl en EEUU ha dejado algo muy claro: No importa la bulla que haya hecho Lady Gaga en los últimos años, Madonna fue, es y será la reina indiscutible del pop.

Su performance de más de 12 minutos en un estadio de Indianápolis fue un derroche de talento que ni siquiera sus más mezquinos detractores –que los tiene y por montones– pueden negar.

Montada en un trono dorado y al mismo estilo de Elizabeth Taylor en la grandilocuente Cleopatra, Madonna recordó a la platea que sigue siendo, a sus bien llevados 53 años, la máxima soberana de la industria musical.

“La chica material” cantó buena parte de sus clásicos como Vogue, Music y Like a Prayer, pero se trató solo de una excusa para presentarnos su nuevo single –“Gimme all your lovin” – que forma parte de su duodécimo álbum que saldrá al mercado el próximo 26 marzo.

MDNA, como se llamará la nueva placa, lleva a cuestas muchas expectativas no solo de sus millones de fanáticos, sino de la propia cantante estadounidense por tratarse del primer álbum que hará con Interscope Records y bajo el auspicio de la empresa promotora Live Nation Entertainment.

El acuerdo fue firmado en el 2007 e hizo historia por tratarse del más ambicioso de la industria musical. Madonna dejó Warner Records, discográfica con la que trabajaba desde 1982, a cambio de US$ 120 millones y la promesa de tener el control de todos de los derechos de autor.

Live Nation se encargará de la promoción de las giras mundiales de la reina del pop y tendrá ganancias de los conciertos, venta de mercancías, clubs de admiradores, patrocinios e incluso música grabada.

El acuerdo de 10 años casi le cuesta la existencia a la promotora que se vio en la necesidad de emitir 25 millones de nuevas acciones para cancelarle a la cantante. Madonna lo sabe y cree que hay mucho que ganar pero también que perder en esta nueva etapa.

Una nueva realidad

MDNA también será el primer disco de la artista en cuatro años después de que Hard Candy–pese a la colaboración de Justin Timberlake, Timbaland y Pharrell Williams– pasara sin pena ni gloria. Solo vendió cuatro millones de copias y fue número uno en apenas 37 países, cifras insuficientes para la “chica material”.

Además, mucha agua ha corrido desde el 2008 y el panorama musical es completamente distinto tras la irrupción de una joven neoyorkina tan irreverente y ambiciosa como Madonna: La estrambótica Lady Gaga.

En poco tiempo Gaga ha ganado espacio e iniciativa en el mundo pop, dejando muy atrás a artistas como Britney Spears o Christina Aguilera –¿alguien se acuerda de ella? –, que dominaron en la última década.

Madonna las consentía y besaba, sabiendo muy bien que nunca podrían arrebatarle el cetro, pero con Gaga la situación es diferente. Ya ni siquiera se le llamaba la “nueva princesa” del pop, sino que había algunos ya la consideraban monarca.

El nuevo disco de Madonna es una abierta declaración de que sigue vivita y coleando y que el tiempo de reposo no ha mellado en nada su estatus de diva máxima del pop.

El álbum comenzó a grabarse en julio del 2011, en plena efervescencia por Born this way, el segundo material de Gaga y que la joven había considerado el más ambicioso de la década.

A diferencia de Gaga, Madonna no tiene que probar absolutamente nada por lo que evitó complicarse en MDNA. Esta vez se alió con el productor y dj francés Martin Solveing para crear un disco que tuviera un único objetivo: poner a bailar a sus fans.

“Es oficial. ¡Necesito moverme. Necesito sudar!, ¡Necesito hacer nueva música, música que pueda bailar!”, escribió la cantante en su cuenta oficial en el Facebook.

Madonna se despoja de cualquier reivindicación social y apela a los sentidos. Nada de pensar, solo escuchar, ver, tocar, oler y degustar. Y, por primera vez, sin ninguna motivación erótica. Los años la han reposado pero nunca aburrido. Eso es un hecho.

Aunque algunos aseguran que, fiel a su estilo, Madonna ha intentado causar polémica por el nombre de su disco que –casualidad o no– son las siglas oficiales de la droga éxtasis –M.D.N.A–, ella ha pedido a todos que se calmen. “Solo es una anacronismo de mi nombre. Dejen la bulla de una vez”, dijo para zanjar las criticas.

Entretenida y lúdica

El video de Gimme all your lovin fue estrenado el pasado 3 de febrero y cuenta con la colaboración de las raperas Nichi Minaj y MIA. Hay que decirlo, no se trata del mejor de su carrera ni innova pero si es una buena excusa para rendir un tributo a parte de su pasado, que le sirve de empuje a su futuro.

Dirigido por Megaforce, un equipo francés de artistas gráficos que le gusta aplicar juegos visuales a sus trabajos, la canción muestra a una Madonna lúdica vestida como una abnegada ama de casa, una sexy rubia a lo Marilyn Monroe o una elegante dominatriz que es protegida por un equipo entero de fútbol americano.

El día de su estreno fue lanzada en 1,600 plataformas digitales y a menos de una semana ya tiene más de 10 millones de visitas en la página de internet Youtube.

A esto hay que contar que gracias a la preventa en iTunes, MDNA está en el primer lugar de las listas en 54 países, marcando un nuevo récord para la reina del pop.

Aun es muy pronto para saber si Madonna ganará la batalla final de los charts internacionales, pero las primeras señales son alentadoras. Con tres décadas de trayectoria, 300 millones de discos vendidos y siete Grammy’s a cuestas, la reina del pop demuestra que tiene cuerda para rato.

Merecido éxito para una artista que supo redefinir el papel de la mujer en la industria de la música, que marca tendencia global y que convirtió la fórmula sorprender/ofender en la clave para llegar a la cima del Everest del show business.

¡Dios salve a la reina! Y que el mundo se prepare a bailar.


Escrito por

mundomula

Sergio Paz Murga, profesor y periodista. Tengo una curiosidad infinita por lo que pasa en el mundo.


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MundoMula

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